La Organización Mundial de la Salud denomina "status epilèptico" a las crisis epilépticas que se repiten en un intérvalo corto de tiempo o son lo suficiente prolongadas, como para condicionar un estado epiléptico fijo y duradero.
A nivel práctico se valora como status epiléptico (SE) a las crisis epilépticas que se prolongan durante más de 30 minutos o que se suceden sin recuperaciòn de la conciencia o del estado neurológico previo.
Nunca deberíamos sin embargo,dejar que una crisis epiléptica se prolongara más de 20 minutos, tiempo a partir del cual se inicia ya la lesión neurológica en áreas selectivas. Además a mayor duración de la crisis, corresponde mayor lesión neurológica y mayor dificultad en el tratamiento .
2.2. CLASIFICACION
Puede efectuarse en base del tipo de crisis , de la etiología , de la edad de presentación y de la localización de la lesión. Cualquier crisis puede manifestarse como status. Cada status tiene diferente pronóstico y un modo de tratamiento distinto.
2.3. EPIDEMIOLOGIA
En USA se estima que cada año de 50.000 a 250.000 personas presentarán un status convulsivo generalizado. Se desconoce la prevalencia del status no convulsivo, aunque en algunas series se estima que es el 20-25% de todos los status, cifra que en realidad puede ser mayor, ya que muchos status no convulsivos no son diagnosticados.
El SE es más frecuente en los niños que en los adultos. El 1-5% de los epilépticos o incluso el 16% de los niños epilépticos lo presentarán en algún momento, siendo el intervalo de presentación desde el inicio de la epilepsia muy variable, de meses a incluso 35 años, aunque el 20% lo sufrirán dentro de los primeros 5 años.
El SE en los niños puede ser la primera manifestación de epilepsia incluso en el 70% de casos(20, 24); en los adultos con una incidencia inferior (10-50%).
2.4. ETIOLOGIA
El SE puede ser idiopático o secundario a una lesión aguda del SNC, a una enfermedad sistémica con afectación del SNC o a una encefalopatía crónica. La etiología dependerá de la edad y de la forma clínica.
En el paciente no epiléptico la incidencia del SE generalizado aumenta en las edades extremas y en presencia de una enfermedad subyacente grave. En el adulto hay que descartar :
- Una enfermedad vascular cerebral (hemorragia subaracnoidea, hematoma lobar, infarto cerebral, trombosis venosa, encefalopatía hipertensiva).
- Una intoxicación exógena: etanol, cocaina, anfetaminas, antidepresivos,
teofilina, antidiabéticos orales, neurolépticos, lítio, isoniazida, metanol, etilenglicol, Pb, bromuro, insecticidas organofosforados y organoclorados.
Siendo en la actualidad una etiología en auge.
- Síndrome de abstinencia por alcohol, psicofármacos (benzodiacepinas, barbitúricos).
- Trastorno metabólico ( anoxia, hipoglucemia, hiponatremia, hiperosmo-
laridad, uremia, hipocalcemia, insuficiencia hepática grave, disfunción tiroidea, porfiria).
- Infección del SNC (meningitis, encefalitis herpética, abceso cerebral, toxoplasmosis).
- Tumor cerebral primario o metastásico.
- Traumatismo craneal ( hematoma subdural, cicatriz de una lesión antigua).
- Eclampsia.
En Pediatria el SE es secundario en más del 50% de los casos y debido a infección sistémica, trastornos metabólicos (anoxia, hipoglucemia, hipocal- cemia), traumatismo, infección del SNC o a una lesión cerebral crónica (malformación congénita, lesión neurocutánea, enfermedad degenerativa).
En el paciente epiléptico conocido, el SE en el 50% de los casos es atribuible a incumplimiento, omisión, modificaciones, interferencias en la absorción o en el metabolismo de los anticonvulsivantes, ocasionalmente debido a dosis tóxicas. También puede ser desencadenado por el abuso de alcohol, infección intercurrente, fiebre (niños), alteración metabólica, abstinencia de psicofármacos, traumatismo, enfermedad vasculo-cerebral, proceso tumoral, estrés, agotamiento físico, golpe de calor, deprivación del sueño, o ser el resuado de una encefalopatía crónica evolutiva (niños mayores de 3 años).